El diseño del baño define mucho más que su apariencia. Pensar el espacio como un sistema integrado de desagües, apoyos, control del agua y confort térmico permite mejorar la experiencia cotidiana, facilitar el mantenimiento y sostener la calidad en el tiempo. Un enfoque integral, donde cada decisión responde al uso real, transforma el baño en un espacio funcional, cómodo y coherente desde el proyecto hasta el día a día.