Ubicada en Santiago de Chile, esta oficina de 120 m² fue concebida para mejorar la experiencia cotidiana de quienes la habitan. La luz natural, los materiales nobles y las soluciones ATRIM se integran en una propuesta donde el diseño acompaña el bienestar físico y emocional. En este proyecto de Antico Studio, la neuroarquitectura guía cada decisión para crear un entorno laboral que favorece el bienestar, la concentración y la conexión con el espacio.
Diseñar para cómo nos sentimos
Este proyecto parte de una premisa clara: el espacio influye en la manera en que pensamos, trabajamos y nos relacionamos. Inspirado en los principios de la neuroarquitectura, el diseño busca crear ambientes que reduzcan el estrés, favorezcan la concentración y generen una experiencia cotidiana más saludable.
La luz natural, las texturas y la selección de materiales construyen una atmósfera serena, donde cada decisión contribuye al equilibrio entre funcionalidad y bienestar.
Oficina en Santiago: neuroarquitectura y soluciones ATRIM para espacios de trabajo
Las terminaciones no solo resuelven aspectos constructivos: también contribuyen a la experiencia espacial, reforzando la armonía visual y la calidad del ambiente.
Una materialidad pensada para perdurar
La elección de cada componente respondió tanto a criterios estéticos como funcionales. La resistencia de los materiales, la precisión de las terminaciones y su integración con la propuesta interior permiten que el proyecto conserve su identidad con el paso del tiempo, acompañando un uso cotidiano e intensivo sin perder calidad.
Tabla de aplicaciones
Espacio | Solución ATRIM |
|---|---|
Oficinas | Guardapolvos Negros |
Encuentro entre materiales | Perfiles Dorados |
Pisos y muros | Perfiles decorativos |
Neuroarquitectura aplicada al espacio de trabajo