Proyecto institucional en Santiago de Chile diseñado por Antico Studio bajo los principios de la neuroarquitectura. Un espacio de 120 m² pensado para el bienestar cognitivo y emocional, con luz natural, materiales nobles y terminaciones ATRIM —guardapolvos negros y perfiles dorados— que aportan precisión y armonía estética.
En el corazón de Santiago, un espacio de trabajo se transforma en refugio sensorial. El diseño, guiado por los principios de la neuroarquitectura, busca algo más que funcionalidad: crea atmósferas que cuidan la mente y estimulan la creatividad. La luz natural atraviesa los ambientes, los materiales transmiten calidez al tacto y los tonos dialogan con la naturaleza. Cada elemento está pensado para reducir el estrés y potenciar la concentración, convirtiendo la jornada laboral en una experiencia más humana y consciente.
“El diseño es una herramienta para transformar cómo nos sentimos y cómo trabajamos.” – Ana Elisabeth Antico Arciuch, Antico Studio
Para reforzar esta visión, el proyecto incorporó guardapolvos negros y perfiles en piso y muro en acabado oro de ATRIM, aportando un contraste elegante y preciso que enmarca el diseño interior. Estas piezas no solo completan la estética con sutileza, sino que también garantizan durabilidad y una integración armónica con la materialidad natural elegida por el estudio. La elección respondió a criterios de confort visual, resistencia y coherencia con un entorno que invita a trabajar y crear en equilibrio.