Los pisos vinílicos y los pisos flotantes responden a necesidades distintas. Mientras los vinílicos se destacan por su resistencia al agua y al alto tránsito, los flotantes ofrecen una alternativa cálida y accesible para espacios secos. Descubrí cuál conviene en cada aplicación y cómo lograr una terminación profesional.
Dos soluciones para necesidades diferentes
La elección del piso influye en el confort, el mantenimiento y la durabilidad del ambiente. Tanto los pisos vinílicos como los flotantes ofrecen una amplia variedad de diseños, pero sus prestaciones cambian según el uso previsto.
Antes de decidir, conviene considerar factores como la humedad, el tránsito, la facilidad de limpieza y el tipo de espacio donde serán instalados.
Comparación rápida
Característica | Piso vinílico | Piso flotante |
|---|---|---|
Humedad | Excelente resistencia | Recomendado para ambientes secos |
Tránsito | Alto | Medio |
Mantenimiento | Muy simple | Requiere mayor cuidado |
Diseño | Madera, piedra, cemento | Principalmente maderas |
Instalación | Sistema click o pegado | Sistema click |
En cocinas, baños, oficinas y locales comerciales, los pisos vinílicos suelen ofrecer un mejor desempeño frente a la humedad y el uso intensivo. Para dormitorios y livings, los pisos flotantes continúan siendo una excelente opción cuando se busca calidez y una solución accesible.
¿Qué conviene evaluar?
Nivel de humedad del ambiente.
Intensidad de uso o tránsito.
Facilidad de mantenimiento.
Estilo del proyecto.
Presupuesto disponible.
Tipo de instalación.
La terminación también hace la diferencia
Una buena instalación no depende únicamente del piso elegido. Los perfiles de transición y los zócalos permiten proteger los bordes, resolver encuentros entre materiales y conseguir un acabado más limpio y duradero.
ATRIM ofrece soluciones específicas para pisos vinílicos, LVT, SPC y flotantes, facilitando la instalación tanto en proyectos residenciales como comerciales.